Historia
La primera propuesta de creación de un Centro de Documentación
e Investigación de la Arquitectura Histórica en el COAM
se remonta a junio de 1972 y fue elaborada por el arquitecto Juan López
Jaén, siguiendo las recomendaciones del Consejo Superior de los
Colegios de Arquitectos de España en su denominada Declaración
de Palma (6 de mayo de 1972). En ella se estipulaban las bases específicas
de los archivos históricos de los Colegios de Arquitectos españoles,
planteando su coordinación bajo políticas comunes y fijando
como fines la investigación y la defensa del Patrimonio.
Desatendido este primer proyecto, y también un segundo desarrollado
en diciembre de 1973, fue en octubre siguiente cuando López Jaén,
ya como vocal de Cultura en una nueva Junta de Gobierno, logró
encontrar una "actitud coherente y favorable" entre sus miembros
para la formación del Servicio Histórico.
El objetivo, ya claramente definido, era establecer un "centro de
documentación e investigación de la arquitectura realizada
o proyectada hasta nuestros días", en la demarcación
colegial, que contribuyera al conocimiento y difusión de su patrimonio
arquitectónico y urbanístico, principalmente entre los colegiados,
y sirviera de apoyo a los distintos órganos colegiales para su
defensa.
Inmediatamente comenzaron los trabajos para la determinación de
una primera organización, en áreas de documentación,
proyección exterior y archivo, y de los planteamientos y actuaciones
iniciales, los cuales dieron paso a la convocatoria de un concurso para
la constitución del Servicio Histórico el 4 de febrero de
1975. Con él se pretendía cubrir las plazas para su Consejo
Director, formado por seis arquitectos que se ocuparían de fijar
intenciones, criterios y prioridades y proponer programas de trabajo y
presupuestos, así como para su coordinador, miembro de aquél,
que se responsabilizaría, con dedicación continua, de guiar
las labores de administración, archivo y personal.
El elegido para este puesto fue el arquitecto Alfonso Álvarez
Mora, durante cuya gestión el Servicio Histórico funcionó
como una subcomisión asesora de la Junta de Gobierno, dependiente
a su vez de la Comisión de Cultura, y se marcaron las directrices
de los trabajos a desarrollar, como la recopilación de reproducciones
de planos custodiados en otros centros documentales, la participación
en reuniones institucionales de patrimonio, la realización de exposiciones
y estudios monográficos, etc., sin descuidar la organización
de su incipiente archivo, a través de su inventario y catalogación.
Esta primera etapa culminó con la publicación en enero
de 1982 de la paradigmática Guía de Arquitectura de Madrid,
iniciada cuatro años antes sobre la base de un precatálogo
de edificios a conservar en la ciudad.
Poco después asumiría la responsabilidad del Servicio Histórico
la historiadora del arte Paloma Barreiro Pereira, quien formaba parte del mismo desde su origen y con quien se mantendrían las líneas generales de
actuación y se consolidaría como eficaz instrumento para
la investigación, participando en numerosas publicaciones, exposiciones
y actos culturales del COAM y acrecentando sus fondos, tanto con la documentación
procedente de éstos, como con la recepción de adquisiciones
y legados.
A partir de 1999, la Junta de Gobierno presidida por D. Fernando Chueca
Goitia, y a instancia de su vocal de patrimonio Amparo Berlinches, afrontó
como uno de sus objetivos primordiales, dotar al Servicio Histórico
de las infraestructuras necesarias para su modernización, mejor operatividad y adaptación al
cumplimiento de sus fines, reconocidos como integrantes de un "servicio básico" en los Estatutos
del COAM (Acuerdo 2002.09 JGE/01, BOCM nº 180 del 31-07-2002).
Entre las sucesivas medidas adoptadas para la renovación
del Servicio Histórico destaca la asignación de un local adecuado en la Sede de la Fundación COAM, la adquisición de medios materiales y de un programa de gestión
documental (INGRABIC), específicamente diseñado a sus necesidades
(Acuerdo 2002.858.J/25), y la aprobación de un organigrama funcional
y jerárquico, todo lo cual fructificó en febrero de 2002.
Coincidiendo con la conclusión de los trabajos para la revisión y actualización de la guía Arquitectura de Madrid, en breve tiempo se consiguió: reclasificar los expedientes de referencia y fondos existentes en su archivo, incorporando además la documentación resultante de esa y otras publicaciones colegiales, facilitar la consulta y reproducción de los mismos a cualquier usuario, reimpulsar las investigaciones en otros centros documentales, confeccionar nueva formativa interna y tarifas (aprobadas por Acuerdo 2002.506.J/14 y revisadas por Acuerdo de la Junta de Representantes 25/05/2004), sistematizar tareas y, en definitiva, consolidar paulatinamente su función y presencia entre los colegiados y los distintos órganos colegiales.
En julio de 2002 se desvincularon del Servicio Histórico las funciones
de carácter estrictamente divulgativo de la Arquitectura, que con
el tiempo había ido asumiendo, y en noviembre siguiente se convocó
un concurso para provisión de plazas de director arquitecto, dos
técnicos y dos becarios, con el fin de consolidar su funcionamiento
(Acuerdo 2002.990.J/31), el cual fue fallado por la Junta de Gobierno
presidida por D. Ricardo Aroca el 28 de febrero de 2003. En mayo de 2004 el Servicio Histórico sufrió una nueva reestructuración, tras encomendarle su gestión a la Fundación COAM, integrándose, de este modo en su Área de Documentación, junto a la Biblioteca COAM.
Resulta, por tanto, imparable la apuesta por convertir al Servicio Histórico en centro de investigación y archivo de arquitectura, como instrumento al "servicio" de
los órganos de gobierno, del COAM y de la Fundación COAM, de los arquitectos colegiados y de la sociedad en
general, como, en definitiva, defensor y difusor del patrimonio arquitectónico
y urbano de Madrid y su Comunidad.
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