Lima proviene de la palabra en quechua rimaq, que según algunos autores significa río hablador. Por su parte, Madrid proviene de la palabra árabe mayrit, que significa canal o corriente de agua. Ambas ciudades se originaron gracias a un inteligente tratamiento de los recursos hídricos naturales, modificados a través de tecnologías humanas para hacer posible complejos paisajes que integraban agricultura y urbanización. Sin embargo, hoy en día, tanto Lima como Madrid se enfrentan a los retos ecológicos y sociales de la crisis climática: son territorios metropolitanos cada vez más áridos, con temperaturas y niveles de radiación extremos y, a la vez, con eventos periódicos de precipitaciones anómalas.
En este contexto, es relevante para los ciudadanos de Madrid conocer la herencia y el conocimiento hídrico, natural, paisajístico y arquitectónico que la ciudad de Lima tiene en el ADN de su historia. La muestra propone re-entender y re-aprender, de manera transversal y a través de distintas escalas temporales y espaciales, el significado del agua en Lima y la compleja relación entre cultura y naturaleza que se ha desarrollado en la ciudad: desde sus orígenes prehispánicos, con la expansión de los valles y ríos a través de una extensa red de canales, la llegada de las tecnologías romano-islámicas durante el periodo colonial, la expansión de la infraestructura gris fruto de la modernidad, la ocupación intensiva de sus tres valles metropolitanos y las oportunidades y retos futuros que tanto iniciativas vecinales como megaproyectos de infraestructura traerán a la ciudad.

