Este número 382/IV de Villa y Corte continúa la misma línea que los anteriores y pretende narrar, mediante la relación de una serie de fenomenologías, la genética de un barrio madrileño. Sin embargo, a diferencia de los anteriores cuya “ubicación” era fácilmente identificable, en este número quizás al lector le resultará algo más complicado.
Villa y Corte es el primer barrio de los trabajados por el actual Equipo Editorial que no tiene una definición geográfica establecida, pero no la necesita. Tampoco son lugares concretos, aunque pueda parecerlo. Villa y Corte es el binomio de una realidad latente en Madrid desde el siglo XVII, es un intento de comprender los mecanismos de relación entre las fuerzas de poder que son capaces de configurar el devenir físico y formal de la ciudad, y el espacio en el que se inscriben. Si bien los códigos en que estos mecanismos han operado a lo largo de la historia han cambiado, sus lógicas permanecen inalterables y se materializa en el contexto urbano de múltiples maneras.

