El proyecto, entendido como un único sistema de pabellones, permite la repetición y la seriación para dotar de unidad a la imagen del servicio, atendiendo principalmente a la topografía y al plano de apoyo, modificando ligeramente el punto de contacto con el suelo, la rampa de acceso, y la distribución interior en función de las necesidades del distrito, que no son siempre las mismas de uno a otro. La variación de colores empleados permite customizar o personalizar cada pabellón y responde, además, a criterios de relación con la jardinería y con los colores corporativos del servicio.
Habitualmente este tipo de instalaciones son entendidas como meras infraestructuras y presentan un carácter marginal. Esta vez,han invertido la situación. La primera decisión fue colocar los pabellones dentro del sistema de espacios verdes de la ciudad, fundamentalmente en los nuevos parques de las áreas suburbanas de reciente creación, en un intento de establecer una nueva relación arquitectura-paisaje donde todo es uno. Después, veladuras, transparencias, aire, luz… Elementos de la naturaleza de los que se apropian e incorporan a una arquitectura que quiere ser elemental y establecer un intenso y enriquecedor diálogo con su entorno.
Plazas limitadas a 25 personas por visita.