- La Administración actúa en contra del interés público y pervierte el procedimiento de adjudicación al abusar de las subastas y mesas de contratación, en lugar de optar por concursos para garantizar la calidad de los proyectos y las obras públicas.
- La Administración fomenta el trabajo precario al premiar ofertas económicas temerarias que dejan la puerta abierta a los sobrecostes y la corrupción.
- La Administración ha viciado la que ha sido para muchos arquitectos la única oportunidad de ejercer su profesión con garantías, minusvalorando el trabajo de todos los arquitectos y menoscabando su dignidad.
La mejor propuesta será aquella que más ideas aglutine, por lo que es importante contar con la mayor participación posible. La Junta de Gobierno hará suyas esas ideas y elaborará un manifiesto que presentará ante las Administraciones y difundirá entre los ciudadanos.
El futuro de la profesión depende de lo que hagamos hoy.
VEN Y PARTICIPA.