La luz, que todo lo revela, ha servido de tema de trabajo para cada alumno, que debía responder a las dos cuestiones fundamentales del proyecto:
- por un lado, la luz, una luz artificial, creada, con todo el pensamiento que hay detrás de ello en arquitectura;
- y por otro, el encofrado, desde la óptica del reciclaje y la circularidad, reflexionando, ensayando y experimentando con materiales (u objetos) encontrados que resulten descartados de otros procesos constructivos y/o cuya finalidad originaria no fuera su empleo directo en encofrados. De esta manera se les da una nueva vida, introduciéndoles en el círculo de la construcción y minimizando el impacto de la práctica habitual.
Se pone así el foco en el reciclaje y la circularidad de los materiales empleados, añadiendo una componente fundamental en la conciencia medioambiental del alumno.
Este taller ha sido reconocido por la UPM por tercera vez como práctica innovadora en la formación de nuestros futuros arquitectos.
Jornada de clausura: 3 de septiembre.
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