Es habitual que, al hablar de clima y arquitectura, se insista en la importancia de una envolvente hermética y bien aislada, obviando el papel fundamental que desempeñan los espacios interiores –como los patios, por ejemplo— para atemperar un edificio.
Frente a los modelos que conciben la arquitectura como un sistema termodinámico cerrado, la exposición propone entender los edificios como sistemas abiertos capaces de intercambiar aire y calor de manera ininterrumpida con su entorno, cuestionando la pertinencia de aplicar modelos de latitudes septentrionales en contextos como el mediterráneo.
A partir del concepto de tipología climática, se presenta un recorrido por construcciones vernáculas, modernas y contemporáneas en las principales regiones climáticas de la península Ibérica, que muestran cómo la arquitectura puede adaptarse al clima para ofrecer ambientes sanos, confortables, e incluso estimulantes y placenteros.
A través de elaborados dibujos climáticos, la exposición enseña cómo el espacio construido y su ocupación interactúan, mostrando la conexión que existe entre la arquitectura, el clima de un lugar y la vida cotidiana que se despliega en el interior de un edificio; entre las características espaciales y materiales de un edificio y el confort, bienestar y placer de sus habitantes.
El Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, a través de la Secretaría General de Agenda Urbana, Vivienda y Arquitectura, promueve la difusión de la Línea de Subvenciones, poniendo en valor su impacto cultural, social y territorial y acercando sus resultados a profesionales, entidades y al público en general.


