La arquitecta y artista Sonia Celma (Alcañiz, Teruel, 1974) transforma una experiencia profundamente personal, la escoliosis idiopática adolescente de su hija, en una exploración visual y simbólica sobre el cuerpo, la arquitectura y el vínculo materno. Desde la mirada de quien ha dedicado su vida a la precisión, la proporción y el equilibrio, Celma se enfrenta al reto de aceptar la asimetría y la imperfección como parte esencial de lo humano.
La artista establece un diálogo entre el cuerpo de su hija y el de la arquitectura clásica, tomando como referencia el Mausoleo romano de Fabara (Zaragoza), cuya tercera columna, reparada hace siglos, conserva la huella visible de una fractura. Esa analogía actúa como hilo conductor de un relato en el que el dolor y la reparación, la técnica y la emoción, se entrelazan en un proceso de sanación compartida.
El proyecto se nutre del lenguaje propio de la arquitectura, la medida, la escala, la estructura, pero también de la música y de la fotografía como herramientas para hacer visible lo invisible: la tensión emocional, el desequilibrio, la búsqueda del centro. COLUMNA es una obra que se construye entre planos y acordes, entre imágenes y silencios, entre la mirada de una madre y la forma cambiante de un cuerpo en crecimiento.
Pensada para el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, COAM, dentro de PHotoESPAÑA, la exposición encuentra un contexto especialmente significativo. En este espacio de pensamiento arquitectónico, la obra de Sonia Celma invita a reconsiderar la noción misma de estructura: no sólo como principio constructivo, sino como metáfora de la existencia. COLUMNA nos recuerda que toda forma, sea cuerpo o edificio, necesita aceptar sus grietas para alcanzar el equilibrio.


