Al comienzo de la crisis, la decana del COAM, Belén Hermida, contactó con la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida, para para poner a su disposición la sede colegial, que cuenta con un espacio de unos 1.600 m2 diáfanos y 460 plazas de aparcamiento, que se puede utilizar como centro logístico, punto de donación de sangre o taller de impresión digital, entre otros.
Hermida también comunicó a las autoridades regionales y locales la predisposición de los arquitectos madrileños a formar un cuerpo de voluntarios, coordinado por el propio colegio, y la realización de un inventario de impresoras 3D con las que cuentan los estudios de arquitectura, para ponerlas a trabajar siguiendo las indicaciones de las instituciones sanitarias.