Interesado desde siempre por los problemas profesionales, se incorporó hace más de 15 años al grupo de los Activos, alcanzando la cabecera del mismo hace ya más de 2 años.
Es frecuente en España que al redactar los obituarios se acabe cayendo en la hagiografía, pero todos los que conocíamos a Nacho sabemos que nunca nos lo hubiera consentido.
La pompa y las vanidades le irritaban profundamente, por eso debemos de ser comedidos al recordar a Nacho y definirlo como lo que era: Fuerte, Honesto, Recio, Sencillo y Vital, así era este arquitecto y amigo, que si de algo presumió a lo largo de su vida fue de ser soriano... ¡Y de ejercerlo!
A Dios gracias, su hijo Miguel, también arquitecto, continuará la saga...
¡Descanse en Paz!
Activo Arquitectos.