La BAL no es una actividad cultural
Nació con la intención de crear un foro en el que reunir, aglutinar y mostrar los ejemplos más recientes y destacados del ejercicio profesional emergente en Latinoamérica, además de generar un foro en el que se estrechen lazos entre esos arquitectos y los de España, acortando distancias para logra crear un firme y sólido espacio común de creación y difusión de la arquitectura que pueda llegar a ser un contrapunto sólido al universo anglosajón.
Desde su primera edición, en 2009, la BAL ha ido convirtiéndose en un instrumento de intercambio muy eficaz y beneficioso tanto para los arquitectos latinoamericanos como para sus colegas españoles; ya que, a pesar de las sucesivas crisis económicas, sociales y políticas que viene afectando a esos países es sin embrago patente que está emergiendo en los países latinoamericanos una arquitectura cuidadosa, sensible y sugerente, cuyo conocimiento es muy beneficioso para todos.
Y como señalaba recientemente Emilio Tuñón, en la mesa redonda La joven arquitectura latinoamericana vista por tres maestros acerca de la BAL 2021, “no existe ningún evento similar a la BAL, ni en España ni en Latinoamérica”; y es que en efecto hay muchas bienales, pero todas se alimentan de lo ya realizado, en su mayoría ya reconocido y por eso se expone, mientras que la BAL es una bienal que mira al futuro, y destaca por dirigir la mirada decididamente hacia lo que está llegando, hacia lo que promete, intentando descubrir los nuevos talentos que están surgiendo, y descubriendo la realidad de esos países, con la voluntad de ayudarles, y de contribuir, con ellos, a la construcción de unas sociedades mejores.
