La Corona española, arruinada, terminó vendiendo los terrenos en 1865. En su lugar empezó a construirse el actual barrio de vocación señorial, en cuya construcción trabajaron arquitectos asociados a las clases altas madrileñas como José Segundo de Lema, Eduardo de Adaro o José Marañón Gómez-Acebo.
Además de su peculiar ubicación, el barrio de Jerónimos sirve de asiento a numerosos edificios oficiales: Ministerio de Marina, palacio de Correos (actual Ayuntamiento) o la Bolsa de Madrid. Este paseo arquitectónico pretende dar a conocer la arquitectura de este barrio, que se espacia durante cinco siglos y que constituye uno de los conjuntos urbanos de mayor calidad de la ciudad de Madrid.