Pasear por las calles Castelar, Roma y Cardenal Belluga, junto a la actual Plaza de Toros, permite redescubrir un mundo distinto, surgido de otra época y habitado por otras formas de vida.
Estas casitas, sorprendentemente conservadas, nos hablan de una arquitectura doméstica que combinaba belleza, funcionalidad y una profunda identidad cultural. Pese al paso del tiempo y la presión urbanística, aún perviven como testigos mudos de una modernidad ya lejana. Este itinerario nos invita a reflexionar sobre la memoria urbana y la importancia de preservar estos escasos vestigios que, con su sola presencia, evocan una ciudad que pudo ser y que todavía, en parte, permanece.
Apertura de inscripción jueves, 30 abril 2026