El taller propone a cada alumno plantear en hormigón su propia idea de dispositivo lumínico, con especial referencia a proyectos desarrollados desde el arte contemporáneo. El aprendizaje a través del arte se traducirá a las cuestiones materiales y disciplinares de la arquitectura por medio del diseño, la ejecución y la comunicación; construyendo un lugar de aprendizaje en el que explorar soluciones no convencionales y llevarlas a la práctica. Se deberá mediar entre la idea y el material disponible para darle forma o aventurarse por caminos que sugiera el material para descubrir la iluminación idónea. En cualquier caso, la experiencia será al tiempo una investigación personal sobre la geometría, materia, textura, etc. Es decir, la pieza resultante debe trascender su propia funcionalidad y ser al tiempo inspiradora de arquitecturas, esculturas, instalaciones, objetos…
En equipos de dos y tres alumnos se han desarrollado posteriormente las lámparas que se exponen como prototipos.
Todo ello resolviendo técnicamente el tipo de lámpara necesario, su intensidad, el tipo de luz que genera…e incorporándolo a sus diseños y a la ejecución de cada lámpara. Todo lo que se muestra está fabricado por los propios alumnos. Lámparas de hormigón, por cierto. Algo que puede parecer sencillo a la vista del resultado pero que no lo es en absoluto.
Trabajar de esta manera integradora es un reto apasionante y para nuestros alumnos ha supuesto un salto de calidad en su aprendizaje.