Nueva Babilonia aglutina una serie de intereses muy diversos: la influencia de los modos de vida frágiles y subalternos de la comunidad gitana durante la posguerra, la reacción frente a la férrea especialización en tareas de la ciudad funcionalista, y la concepción de la vida al margen de la dictadura de la producción y del consumo, que comenzó a imponerse en la expansión internacional del capitalismo a partir de mediados de 1950. Teniendo en cuenta estos tres ejes, Constant ideó una ciudad múltiple e interconectada, inspirada en los diagramas de redes tecnológicas como el espectro radiofónico o la radiación magnética, en la que toda la producción estaba mecanizada y automatizada en el subsuelo, en tanto que los ciudadanos, liberados de cualquier tarea de trabajo, se relacionarían entre sí a partir del juego y el libre ejercicio de la creatividad. El modo de vida de los gitanos refugiados que Constant estudiara en Alba (Italia) le hizo entender que el nomadismo y la colectivización podían ser fórmulas de apropiarse del espacio urbano al margen de la propiedad privada. Asimismo, la indistinción entre tiempo/espacio de trabajo y de ocio, una de las divisiones férreas en la fábrica asalariada del mundo de posguerra, sería una de las claves de la Nueva Babilonia y su propuesta de “urbanismo unitario”, que retroalimentaría el debate en grupos como la Bauhaus Imaginista o la Internacional Situacionista, de los que Constant fuera miembro activo. El homo ludens, o habitante de esta ciudad infinita, reconcilia el primitivismo como modelo para reinventar la vida --una estrategia común en las vanguardias-- con el potencial de la tecnología para hacernos más libres.
Transcurrido casi medio siglo desde esta última gran utopía del arte europeo, que Constant esbozó en maquetas, fotomontajes, planimetrías y filmes, son varias las preguntas que sigue planteando, y que esta actividad busca responder. ¿Cuál es el lugar de Constant en el urbanismo de posguerra, en relación con propuestas contemporáneas como las del Independent Group, Yona Friedman o Le Corbusier, entre otros? ¿Cuál es su reverso actual, y cómo puede mantener su capacidad de ruptura una época en que las redes tecnológicas son paradójicamente inseparables de las formas más sofisticadas de control, y el nomadismo se asocia con la precariedad como condición de clase?
Entrada libre hasta completar aforo.


