Los arquitectos Amparo Berlinches Acín y Enrique Porto Rey, el pintor, escultor, grabador y diseñador Guillermo Pérez Villalta, y el responsable del Servicio Gráfico y Publicaciones del COAM, Pedro Ibáñez Albert han recibido las insignias de Colegidos de Honor del COAM en un acto que ha presidido el decano del Colegio, Sigfrido Herráez, acompañado por miembros de la Junta de Gobierno.
Esta distinción, que se otorga desde el año 1988, tiene como fin reconocer a destacadas figuras que, desde ámbitos muy dispares de nuestra sociedad, siendo o no arquitectos, aportan valor añadido a la Arquitectura, tan determinante en muchos ámbitos de la vida en comunidad.
El decano del COAM, Sigfrido Herráez, que ha sido el encargado de abrir “este acto de reconocimiento que es la admiración de los 11.000 colegiados de Madrid hacia vuestra trayectoria, vuestra ética y vuestra forma de entender la arquitectura", ha señalado sobre los cuatro nuevos colegiados de honor.
En su discurso, ha tenido palabras de elogio para los cuatro homenajeados. De Amparo Berlinches ha destacado que es "una maestra en el sentido amplio de la palabra", una profesional de referencia en los ámbitos de la rehabilitación, el patrimonio y la planificación urbana. Sobre Enrique Porto, ha subrayado que "ha construido ciudad, ha construido conocimiento y ha servido públicamente de una manera ejemplar", poniendo en valor su contribución al urbanismo español y su labor docente. De Guillermo Pérez Villalta ha señalado que "ya era arquitecto antes de hoy: ha diseñado espacios, ha pensado la arquitectura y la ha llevado a su propia manera de entender el arte", mientras que de Pedro Ibáñez Albert ha resaltado su profunda vinculación con la profesión, asegurando que "nadie me ha hablado de la carrera y de la profesión con la ilusión con la que me habla Pedro Ibáñez".
Amparo Berlinches Acín
Arquitecta por la ETSAM, Berlinches inició su trabajo en la dirección General de Bellas Artes, especializándose en patrimonio cultural arquitectónico y urbano. Dirigió para el Colegio de Arquitectos de Madrid la redacción de la Guía de Arquitectura de Madrid y de Arquitectura y Desarrollo Urbano. Premio Nacional de Arquitectura de España en 1980, ha ocupado diversos cargos de responsabilidad en la Comunidad de Madrid, entre ellos la dirección del Centro Regional de Conservación del Patrimonio Histórico-Artístico y las subdirecciones generales de Arquitectura y de Patrimonio Histórico. Actualmente es presidenta de la asociación Madrid, Ciudadanía y Patrimonio.
En su trayectoria profesional destacan la restauración de la Capilla del Oidor en Alcalá de Henares, la reconstrucción del ayuntamiento de San Fernando de Henares, la restauración de San Pedro el Viejo o la sede de la Academia de Historia de Madrid.
Durante su intervención en el acto, Amparo Berlinches ha compartido algunas de las experiencias que han marcado su trayectoria profesional y personal. Así, ha recordado cómo nació su vocación por la arquitectura señalando que «soy arquitecto porque en mi casa estábamos obligadas a ir a la universidad a estudiar lo que quisiéramos», y ha incidido en la importancia de compatibilizar la conservación del patrimonio con las necesidades contemporáneas, al señalar que «la conservación no está reñida con la adecuación normativa».
Enrique Porto Rey
Doctor arquitecto por la ETSAM y urbanista por el Instituto de Estudios de Administraciones Públicas. Premio Nacional de Urbanismo en 1975 y Oficial de la Orden del Mérito Civil desde 1977, ha desempeñado relevantes responsabilidades en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, la Comunidad de Madrid y distintos organismos especializados. Fue director general de Urbanismo y Planificación Regional de la Comunidad de Madrid entre 2003 y 2006 y participó en la elaboración de importantes marcos normativos urbanísticos, entre ellos los reglamentos de desarrollo de la Ley del Suelo de 1978 y la Ley estatal de 1998
Porto Rey, que actualmente ejerce como profesor de Urbanismo y Planeamiento Urbano en la ETSAM ha compaginado la docencia con una intensa actividad profesional como redactor y director de numerosos planes urbanísticos en toda España, como Palencia, Burgos, Albacete, La Coruña, Soria, Villanueva de la Cañada, Cáceres, y plan parcial de Los Cerros (Madrid), entre otros.
Autor de más de una veintena de libros y un centenar de artículos especializados, continúa siendo una figura de referencia en el ámbito del urbanismo español.
Tras recoger su insignia, Enrique Porto ha agradecido el nombramiento y ha reafirmado su vocación al asegurar que «si volviera a nacer, volvería a ser arquitecto».El arquitecto y urbanista ha destacado también la singularidad de una disciplina que «crea espacios urbanos, espacios de acción y espacios de habitación», y ha reivindicado el valor del contacto directo en la docencia.
Guillermo Pérez Villalta
En 1966 comenzó la carrera de Arquitectura en Madrid, que abandonó para dedicarse a la pintura, si bien a lo largo de su carrera ha diseñado edificios y espacios públicos, como el Kursaal de Algeciras. Su estilo manierista de colorido y figuras deformadas con contorsiones, formó parte de la llamada movida madrileña. A mediados de los 80 evolucionó hacia un colorido más cálido que recuerda a algunos maestros del siglo XVIII y en la década de 1990 se intuye un giro hacia formas más definidas, explorando estéticas geométricas.
Su galerista en Madrid, Manuel Fernández Brazo, ha sido el encargado de recoger la insignia. n su intervención, ha recordado que Pérez Villalta es el artista en activo con mayor presencia en la colección permanente del Museo Reina Sofía y ha señalado: «Quien quiera comprender la importancia de la arquitectura en la obra de Guillermo, lo mejor es visitar el Reina Sofía, contemplar sus obras y disfrutarlas».
Guillermo Pérez Villalta ha querido sumarse a la ceremonia mediante un vídeo en el que ha expresado su agradecimiento por el reconocimiento y ha recordado que la arquitectura ha sido una constante en su vida y en su obra.
Pedro Ibañez Albert
Pedro Ibáñez Albert es diseñador gráfico especializado en la edición y comunicación de arquitectura. Su trayectoria profesional ha estado estrechamente vinculada al Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, donde comenzó a trabajar en 1974 y ha desarrollado, durante 52 años, una intensa labor dedicada a la edición, el diseño gráfico y la difusión de la arquitectura. A lo largo de su carrera ha participado en numerosos proyectos editoriales, exposiciones e iniciativas culturales, entre ellas la Guía de Arquitectura de Madrid, una de las publicaciones de referencia sobre la arquitectura madrileña. También fue responsable del Servicio de Publicaciones y del área gráfica de la Fundación Arquitectura COAM, coincidiendo con una etapa de gran expansión de su actividad cultural.
Formado junto al diseñador Roberto Turégano, a quien considera su principal mentor, colaboró en destacados proyectos culturales madrileños y recibió la influencia del arquitecto Alberto Campo Baeza en su manera de entender la edición y la producción de libros de arquitectura. A mediados de los años ochenta creó su propio estudio profesional y, años después, cofundó Conarquitectura Ediciones, especializada en revistas, libros y diseño gráfico vinculados a la cultura, el patrimonio y la arquitectura.
Pedro Ibáñez, tras recoger su insignia, que considera «un colofón a 52 años» de vinculación con el COAM, ha recordado a quienes marcaron su trayectoria profesional y le acercaron al mundo de la arquitectura, una disciplina por la que asegura sentir una profunda admiración: «No me siento arquitecto, porque no lo soy, pero sí un amante fiel de la arquitectura». Asimismo, ha agradecido el apoyo de las personas que le han acompañado a lo largo de su carrera y de su vida personal.