Considerado el gran activista de la arquitectura por la prensa especializada, Shigeru Ban ha alcanzado prestigio internacional por ser capaz de dar respuestas rápidas y eficaces en forma de refugios y viviendas temporales a situaciones extremas y devastadoras provocadas en su mayoría por catástrofes naturales.
Dichas respuestas se materializan en diseños de alta calidad, concebidos a base de materiales no convencionales y reutilizables, y en construcciones en las que la privacidad y la estética son factores importantes pues, en opinión de Ban, contribuyen a mejorar el estado psicológico de sus habitantes. Pionero en los años ochenta de la conciencia ecologista y la sostenibilidad, se preocupó también por ampliar el papel del arquitecto, cooperando con gobiernos, comunidades afectadas por algún tipo de desastre, organismos públicos y filántropos. En 1995 fue nombrado asesor del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y fundó Voluntary Architect’s Network (VAN), una ONG para transformar el concepto de vivienda temporal para situaciones de emergencia.
Ban ve la arquitectura como una forma de mejorar la sociedad y ha hecho de la construcción con materiales asequibles su seña de identidad. Hoy, el plástico, la madera, la tela, el papel y, sobre todo, el cartón son sus aliados a la hora de proyectar sus arquitecturas de emergencia, en las que lo prioritario es el máximo respeto por los futuros habitantes de esos espacios y por su dignidad.
Ha sido Premio Pritzker en 2014 y doctor honoris causa por la Universidad Técnica de Múnich (Alemania, 2009) y la New School (EE. UU., 2011), ha recibido la Medalla de Oro de la Academia de Arquitectura de Francia (2004) y los premios de Arquitectura Arnold W. Brunner Memorial de la Academia Estadounidense de Artes y Letras (2005) y AIJ (2009), concedido por el Instituto de Arquitectura Japonés, entre otros reconocimientos.
El Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2022, al que optaban 36 candidaturas de 17 países, será entregado en octubre en Oviedo.