Dedicada al problema de la vivienda y conducida por Inmaculada Maluenda, investigadora y crítica de arquitectura, la primera jornada se ha centrado en abordar, entre otras cuestiones, la evolución de la casa desde su entendimiento como necesidad esencial a su actual desarrollo como activo financiero y reflejo de desigualdad social.
El vicedecano del COAM, Pablo Olalquiaga, ha sido el encargado de dar la bienvenida institucional, haciendo referencia las sesiones críticas de arquitectura de la Revista Nacional: “Era apasionante ver cómo esos íntimos amigos se metían una caña terrible, discutían de verdad sobre problemas de todo tipo, sobre problemas de arquitectura, o sobre problemas reales de la sociedad. Era un debate muy encendido en el que nadie intentaba convencer a nadie, a pesar de tener ideologías políticas muy diversas. De ahí surgió este ciclo porque decidimos repensar este formato”.
Olalquiaga ha explicado la elección de Inmaculada E. Maluenda, doctora arquitecta en Análisis, Teoría e Historia de la arquitectura por la Universidad Politécnica de Madrid, como comisaria de esta primera sesión: “Ella ha elegido muy acertadamente el tema candente de la vivienda. Este es un problema de arquitectura y de calidad arquitectónica, por lo que resulta necesario repensar la vivienda desde la gestión económica, la gestión del suelo, y la de los espacios comunes y domésticos”.
También en la bienvenida institucional ha dicho unas palabras Jerónimo Escalera, gerente de la EMVS de Madrid, quien ha recordado que “de la discusión nace la luz”: “Estamos en una época en la que es difícil escuchar distintas opiniones en un mismo foro, y eso es algo que debemos defender, por eso esto es una apuesta importante”.
Escalera ha recordado también que ya en el año 52 se celebró otra jornada sobre el problema de la vivienda, cuyo ponente fue César Cort y en la que intervinieron, entre otros, Secundiano Zuazo y Carlos de Miguel: “César Cort habló de la necesidad de que la edificación sea negocio, algo que tiene mucho que ver con el título de la jornada de hoy”.
Inmaculada ha cogido el relevo para dar la bienvenida a un público asistente que ha llenado por completo la sala Triangular del Colegio: “Esta sesión está pensada para intentar entender mejor el problema de la vivienda”, ha comenzado diciendo, para después aportar unas cifras esclarecedoras: “En febrero del 2019 la vivienda era uno de los tres principales problemas en España para un 3% de la ciudadanía, pero ahora en 2025 lo es para un 29%”.
La también docente e investigadora en la universidad Complutense, así como crítica y cronista de Arquitectura, ha querido poner una nota de esperanza como marco de apertura: “Sí creemos que hay soluciones a este problema, y que desde luego es el momento de insistir. Toca trazar salidas, canalizarlas desde una asimilación del problema real, sin reducir la cuestión a una futura solución teórica. Entre todas las partes -gestores, promotores, investigadores, arquitectos y ciudadanos- debemos priorizar el bienestar común sobre nuestras posiciones ideológicas, siempre respetables”.
Después ha presentado uno por uno a todos los ponentes de la mesa, haciendo hincapié en que “la vivienda corresponde a una dimensión social, y por eso el debate necesita una representación plural”.
Javier Burón, especialista en políticas y mercados inmobiliarios y director gerente de NASUVINSA, empresa pública de suelo industrial, vivienda y cohesión territorial del Gobierno de Navarra, ha tomado la palabra a continuación. Tras un repaso a su experiencia como gestor ha ofrecido una serie de pinceladas de lo que él considera una buena política de vivienda, que debe siempre concentrarse en el verbo obtener: “Debemos obtener viviendas asequibles, asequibles siempre, y no todas tienen que ser de nueva construcción; hay que sacarle chispas a la huella ecológica ya producida para generar una infraestructura y conseguir atender a mucha gente a precios no de mercado para que exista una competencia real”. Además, ha razonado, invirtiendo en una buena política de vivienda “se reducirá el gasto público y el gasto sociosanitario”.
También el doctor en Sociología por la Universidad de Ginebra Jorge Galindo ha participado en esta sesión. Él es autor del reciente Tres millones de viviendas (Debate, 2025), sobre cuya tesis ha profundizado durante esta charla desde un punto de vista esperanzador: “Hay una manera ilusionante de pensar en todo esto, y es pensar en las ciudades en las que queremos vivir, en cómo queremos que sea el lugar en el que nuestros hijos van a crecer”, a lo que ha añadido: “Tengamos el debate en ese marco, hablemos de qué políticas le pueden hacer honor a ese tipo de ciudad, como el punto focal de la densidad del que hablaba Javier, y sobre todo, haciendo hincapié en que nuestras ciudades son exitosas y eso siempre va a generar problemas de crecimiento. Esa es la clase de problema que quiero tener. Queremos aprovechar el éxito actual desde la asequibilidad y pensando en el crecimiento”.
El testigo de Galindo lo ha tomado la arquitecta y máster por la UPM y en Politics of Ecology from Sciences Po París, Rocío Calzado, que es también politóloga. Ella ha aportado una mirada europea al problema de la vivienda nacional: “En las principales urbes españolas el porcentaje de vivienda subvencionada está en torno al 2%, lo que contrasta mucho con otras ciudades europeas como Londres, Berlín, Amsterdam o París, que pueden ir desde el 20 hasta el 50 o incluso 65% en algún caso”.
En último lugar ha intervenido Javier Gil, también doctor en sociología y experto en economía política, vivienda y financiarización e investigador del CSIC, quien ha puesto de relieve que los precios no suben por el aumento de la población, argumentando razonadamente que “también suben en municipios que pierden población”. En su opinión, los precios suben por procesos especulativos: “Considero que esa es la dinámica central detrás de lo que está pasando hoy día, la vivienda cada vez tiene menos una función social y cada vez es más un activo financiero. Lo que hace que suba es la expectativa de que va a seguir subiendo y que por tanto se va a generar beneficio”.
La conversación ha terminado con los ponentes interpelándose entre ellos y generando un nutritivo debate sobre uno de los temas más candentes y preocupantes de la realidad presente: la escasez de vivienda y la difícil accesibilidad a la misma.