Esta edición gira en torno a cinco ejes temáticos que representan los flujos esenciales que configuran nuestra sociedad actual: materiales, personas, energía, datos y medioambiente. Su propuesta curatorial «Flujos Comunes» cuestiona las formas tradicionales de ejercer la arquitectura y cómo se adapta a los profundos cambios que atraviesan nuestra sociedad. La edición premia y da visibilidad a aquellas prácticas arquitectónicas que han sabido redefinir su papel en un contexto marcado por la constante interacción entre lo local y lo global en los últimos años.
Según Ander Bados y Miguel Ramón, comisarios de la XVII BEAU, el conjunto de obras premiadas “refleja el extraordinario momento que vive la arquitectura contemporánea en España, tanto por la calidad de lo construido en el territorio nacional como por el trabajo desarrollado por profesionales españoles en el extranjero”, subrayan los comisarios
De las veinte Obras premiadas, cuatro son de colegiados COAM. Se trata de:
- Estabilización de cuevas antrópicas urbanas, ubicado en Tomelloso (Ciudad Real), y cuyos autores son José Antonio Aguado Benito, Javier Vellés Montoya y Juan Alonso Aperte
- DH Palencia, de Fernando Rodríguez Ramírez y Pablo Oriol Salgado de FRPO Rodríguez & Oriol,
- SFJ6 102 viviendas sociales en Madrid, proyecto firmado po MARMOLBRAVO + MADhel, Marina del Mármol, Mauro Bravo, Miguel Herráiz y Daniel Bergman
- «Craquelures dans le réel», proyecto de Gonzalo Peña, Lucía Espinosa de los Monteros, Diego Escamilla, Ilse Cardenas, Federico Lepre y Fujan Fahmi en Lausana, Suiza
Los quince proyectos premiados en el ámbito de investigación y difusión destacan por su capacidad para abordar, desde la reflexión teórica y crítica, los principales retos de la arquitectura contemporánea. El futuro Madrid, el proyecto editorial de la nueva etapa de la Revista Arquitectura del Colegio, desarrollado por Javier García Germán, Alejandro Valdivieso y equipo.exe es uno los siete proyectos de colegiados COAM galardonados. El resto son:
- Analogue Images, Rory Gardiner, Maxime Delvaux, cuyos autores son Guillermo Fernández-Abascal, Urtzi Grau, y Janelle Woo.
- Ensayos críticos, cuyo autor es el Departamento de Proyectos Arquitectónicos de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid y la directora de la colección es Silvia Colmenares.
- Arquitectura de la soledad, firmado por Rosana Rubio Hernández y Fernando Nieto Fernández.
- Automated Landscapes, de Merve Bedir, Ludo Groen, Marten Kuijpers, Víctor Muñoz Sanz y Marina Otero Verzier.
- Computational Compost, firmado por Marina Otero Verzier en colaboración con Donostia International Physics Center y Locument
- La materialidad del Aire. Ensayos sobe Arquitectura y Arte, presentado por Rafael Beneytez-Duran.
Un paisaje en movimiento a través de la arquitectura
La Sala de Turbinas de La Térmica Cultural acoge la exposición de esta edición de la Bienal que busca trazar una cartografía del ámbito nacional, cambiante y en constante evolución, a través de las obras premiadas y una serie de investigaciones desarrolladas ad hoc para apoyar el relato curatorial. Así, esta innovadora aportación a la edición de la BEAU incorpora veinte nuevas propuestas desarrolladas por equipos de trabajo formados por profesionales de la arquitectura y la fotografía de reconocido prestigio, que se presentan junto a las veinte obras premiadas y los quince proyectos de divulgación.
El resultado es una muestra que trasciende la idea de secuencia de proyectos acabados para convertirse en un diálogo entre preguntas y respuestas. Estas investigaciones no solo complementan las obras premiadas, sino que amplían su marco de lectura, permitiendo al visitante comprender no solo la arquitectura seleccionada, sino también los desafíos, tensiones y realidades a los que la disciplina debe responder en la actualidad.
En su aspecto formal, la exposición toma como punto de partida conceptual la figura de la maleta. Este objeto cotidiano —símbolo de viaje, archivo portátil y arquitectura mínima— se reinterpreta para dar forma a una estructura ligera, metálica y desplegable que actúa como unidad base de la muestra. Cada maleta se abre verticalmente y despliega dos planos retroiluminados de policarbonato translúcido, sobre los cuales se serigrafían las imágenes, planos, diagramas y textos de cada pieza. Así, cada unidad funciona como un cartel luminoso y autónomo, al tiempo que puede integrarse en múltiples configuraciones espaciales.
Portátiles, escalables, versátiles y configurables, estas maletas reúnen los proyectos premiados y facilitan la itinerancia nacional e internacional de la Bienal, adaptándose por igual a espacios institucionales e informales, tanto en interiores como en exteriores. Más allá de su eficacia técnica, la maleta es también un posicionamiento curatorial: expresa una manera de entender la arquitectura desde la movilidad, la adaptabilidad y la contingencia, en sintonía con un mundo marcado por la transformación.
Por tanto, la exposición se concibe como una instalación colectiva, horizontal y no jerárquica, pensada para ser leída como un conjunto. El conjunto de maletas, idénticas entre sí, permite que el contenido cambiante se convierta en el verdadero protagonista. Esta repetición formal actúa como contraposición al mundo digital e hiperconectado en el que vivimos, donde los soportes tienden a carecer de identidad y es el contenido en este caso, la arquitectura, quien les otorga sentido y singularidad.
Frente al recorrido expositivo tradicional, lineal y guiado, la propuesta invita al visitante a construir su propio itinerario. No existe un único punto de partida ni una lectura predeterminada: es el público quien decide cómo aproximarse, qué conexiones establecer y qué relaciones activar. La muestra se convierte así en un campo de vínculos en el que los proyectos dejan de presentarse como piezas aisladas para formar parte de un sistema común, donde los flujos se hacen visibles y conectan aquello que, a primera vista, podría parecer disperso.
Sobre el jurado
El jurado de esta edición ha estado compuesto, junto al equipo de comisarios del proyecto, por destacadas personalidades institucionales como el Secretario General de Agenda Urbana y Vivienda, Iñaqui Carnicero, la presidenta del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE), Marta Vall-llossera, y el patrono de la Fundación Arquia Daniel Rincón de la Vega.
A ellos se han sumado reconocidos referentes de la arquitectura y el urbanismo que han evaluado las candidaturas en sus respectivas categorías. En la categoría de Obras, han participado Ginés Garrido, Belinda Tato, Sandra Barclay, Josep Ferrando, Mauricio Rocha, Ane Arce, Óscar Fuertes y Betsaida Curto. En Divulgación y publicaciones, el jurado ha estado formado por Evelyn Alonso, Sana Frini, Pablo Ibáñez, Jesús Vassallo y Guiomar Martín. Finalmente, en la categoría Proyectos Fin de Carrera, ha contado con Dana Barale, Andrea Bardón, Susana López y Pía Mendaro.
Sobre los comisarios
Los arquitectos Ander Bados (Bilbao, 1991) y Miguel Ramón (Ponferrada, 1991) son los comisarios de la XVII Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo. Su propuesta curatorial, titulada Flujos Comunes. Respuesta a un territorio hiperconectado, fue seleccionada mediante convocatoria abierta impulsada por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana (MIVAU), en colaboración con el CSCAE y la Fundación Arquia. El proyecto explora cómo la arquitectura responde a los flujos contemporáneos de materiales, energía, personas, datos e impactos medioambientales desde una mirada situada, crítica y colectiva.
Ambos compaginan este trabajo con sus trayectorias profesionales. Ander Bados centra su práctica en procesos colaborativos y arquitectura vinculada a lo social y lo territorial a través de su estudio Atelier Ander Bados, desde el que impulsa proyectos que combinan la escala local con iniciativas internacionales en sostenibilidad y arquitectura de emergencia. Miguel Ramón, por su parte, desarrolla su labor en Estudio Lamela (Madrid), especializado en infraestructuras aeroportuarias, y de forma personal investiga las relaciones entre extractivismo, tecnología y transformación del paisaje.
Sobre la BEAU
La Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo (BEAU),que se celebra desde 1991, es una iniciativa del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana (MIVAU) que tiene por finalidad reconocer y premiar un conjunto de obras de alta calidad, que puedan representar el mejor y más diverso panorama de la arquitectura y el urbanismo español de los años que comprende la convocatoria.
Desde su primera edición, la BEAU ha ido integrando un conjunto de actividades específicamente relacionadas con la Arquitectura, organizadas por las diversas instituciones colaboradoras, una convocatoria abierta para la selección de las mejores obras de arquitectura y urbanismo realizadas por arquitectos/as españoles en el bienio anterior, una exposición y un catálogo con las propuestas seleccionadas por el Jurado en las diferentes categorías de cada edición, y un programa de actividades ligado a la itinerancia de la exposición por diversos centros de relevancia nacional e internacional.
Entre los directores de la Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo de pasadas ediciones se encuentran: Luis Peña Ganchegui (1991), Pedro Casariego (1993), Javier Frechilla Camoiras (1995), Carlos Ferrater Lambarri (1997), Cesar Portela (1999), Manuel de las Casas (2001), Antonio Ortiz García (2003), Dolores Alonso (2005), Flora Pescador (2007), Emilio Tuñón y Luis Moreno Mansilla (2009), Félix Arranz y Joaquín Sabaté (2011), Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano (2013), Begoña Díaz-Urgorri, Juan Domingo Santos y Carmen Moreno (2015), Sara de Giles y José Morales (2018), Anna Bach, Eugeni Bach y Oscar Ares (2020) y María González, Juanjo López de la Cruz y Ángel Martínez García-Posada (2022).
La XVII BEAU cuenta con la colaboración de la Fundación Ciudad de la Energía (CIUDEN) y el Colegio de Arquitectos de León y con el apoyo del Ayuntamiento de Ponferrada, la Junta de Castilla y León, la Universidad de León y la sede en Ponferrada de la UNED.