El homenaje, organizado por el Ayuntamiento de Madrid, busca reconocer la figura de una pionera esencial en la historia de la arquitectura española y poner en valor su legado en la ciudad.
La concejala de Salamanca, Cayetana Hernández de la Riva, ha sido la encargada de descubrir la placa, instalada en la fachada del número 98 de la calle Alcalá, el inmueble donde Matilde Ucelay vivió y trabajó durante décadas.
Matilde Ucelay (1912-2008) se tituló en 1936, dos décadas y media después del acceso libre de las mujeres a la educación superior en España. En la perspectiva internacional se trata de una fecha comparativamente tardía, pues en un buen número de países occidentales ya había mujeres arquitectas trabajando desde el cambio del siglo XIX al siglo XX.
A lo largo de una extensa vida profesional de cuatro décadas, participó en la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid y realizó alrededor de 120 proyectos entre los años 1940 y 1981. Los que realizó antes de 1945 no llevan su firma, sino las de amigos como Aurelio Botella, que firmó sus proyectos mientras ella estuvo inhabilitada. Fue galardonada con el Premio Nacional de Arquitectura de España en 2004.