Su republicación no sólo mejora las búsquedas y funciones de la base, realizada por la empresa Ingrid, sino que aumenta sustancialmente el número de fondos publicados, con sus respectivos catálogos e inventarios y documentos digitalizados. Su gran interés ha propiciado una doble subvención del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.
El hecho de poder consultar y descargar casi 24.000 documentos digitalizados no sólo facilita la investigación, sino que difunde y preserva un importante legado documental que refleja, en gran parte, el valor patrimonial de la arquitectura española.
Esta ingente base de datos arquitectónica, que proporciona información de más de cinco mil edificios de 31 países y 3.892 localidades, proyectados por 16.239 autores entre 1811 y 2013, permite la búsqueda por localización, autor, tipo de documento, fecha y, por supuesto, por género y tipología arquitectónicos. Además, todos los elementos están geolocalizados, lo que permite conocer de un solo vistazo dónde se sitúan los edificios de un arquitecto concreto, de una ciudad o de un tipo arquitectónico.
Este carácter flexible y, por supuesto, acumulable, facilita y mejora la transmisión de conocimiento y valoración del patrimonio arquitectónico, uno de los objetivos principales del COAM.