La primera de ellas, a lo largo de seiscientas páginas, describe y documenta ampliamente los orígenes urbanos del barrio de El Pilar, su evolución y sus reivindicaciones vecinales, con La Vaguada como paradigma.
La segunda, desglosa en sus cuatrocientas páginas, los planteamientos urbanos de la Ciudad Satélite Mirasierra (Madrid), su proceso de legalización, configuración y desarrollo urbano.
Ambas publicaciones muestran dos tipologías urbanas contrapuesta del urbanismo de los años 50 y 60: barrio de promoción oficial para trabajadores frente a urbanizaciones de viviendas unifamiliares para clases medias.
Finalmente, la publicación sobre la presencia de España en la Interbau de Berlín (1957), y el congreso de la UIA en Moscú (1958), y la maqueta y planos de ordenación de la zona noroeste de Madrid (caseta finlandesa de Fuencarral), recoge en sus sesenta páginas unos materiales documentales relacionados entre ellos para configurar una narrativa conectada en el tiempo y, en cierta manera, marginada por la historiografía habitual.
En estas tres publicaciones, el Grupo de Historia Urbana, utiliza intensamente las fuentes primarias y de memoria oral de los lugares, como recursos básicos que permiten describir la historia urbana de zonas concretas de la ciudad.