Felices Fiestas.
En un artículo reciente, el economista Gary Stevenson dijo que “una de las mejores cosas de una sociedad como la japonesa es que la gente se pasa mucho tiempo pensando en los demás”.
En una democracia, las elecciones no son solo un procedimiento técnico sino el corazón del pacto social, y cuando acudimos a las urnas ejercemos el poder soberano del colectivo cuyo resultado otorga a los elegidos un derecho legítimo a gobernar, título habilitante apoyado por una cautelar que ninguna condición inventada por quien carece de competencia puede desvirtuar.
El “Día Internacional de las Personas con Discapacidad” es una fecha anual que tiene lugar el 3 de diciembre desde 1992, instaurada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en ese mismo año.
La semana pasada hemos asistido al circo en el COAM, un triste espectáculo de lo que ha convertido nuestro decano la Institución. No ha faltado de nada:
En la sociedad actual, y de forma especialmente visible en Madrid, se percibe una preocupante creciente falta de seriedad por parte de muchos promotores y constructores, que priorizan costes y plazos por encima de la calidad arquitectónica.
El dilema de la democracia regalada. El problema y la fortuna de tener algo dado es difícil de gestionar. Es evidente que no podemos exigir una valoración real por parte de los que hemos tenido la suerte de tener de facto un milagro
En las últimas elecciones la participación de una candidatura a Junta de Gobierno y de varios candidatos a Junta de Representantes fue impugnada por miembros de otras candidaturas por considerarlas anti estatutarias
Las XV Jornadas celebradas en Burgos los días 13 y 14 de noviembre, organizadas por el Consejo General del Poder Judicial y la Unión de Arquitectos Peritos y Forenses de España, han sido uno de los más fructíferos encuentros entre la judicatura y los arquitectos peritos y mediadores.
Asistimos al agotamiento estructural de una generación de arquitect@s que vive entre la precariedad económica, la frustración por la falta de oportunidades y la patologización individual del malestar.